Disciplina Espiritual

Publicado por oswaldo en 23-Jan-2016 05:13 (328 lecturas)

Disciplina espiritual

Por el pastor Alfredo López

Aunque la frase suena un poco rutinaria por su mención diaria, realmente muy pocas personas en nuestras congregaciones le dan el debido valor a la disciplina espiritual. Lo que muchas personas le llaman hábito sano a orar, ayunar, ofrendar, congregarse, leer la Biblia o formar parte de algún ministerio, realmente no es la disciplina requerida por Dios. Yo a esto le llamo religiosidad infructuosa, precisamente por no conocer a cabalidad el significado de la disciplina espiritual, muchos hermanos y hermanas convierten a todos estos instrumentos, arriba señalados, en pretextos para obligar a Dios a premiarlos, y ser llamados siervos fieles y diligentes. En otros casos, también para cumplir el requisito mínimo para ser llamados Cristianos, todo esto lleva a la iglesia a un estado irremediable de santo, dulce y cómodo estancamiento. Sin pretender saber más que otros, revisemos  algunos casos de la falsa y la verdadera disciplina espiritual.

Falsa:  Micaía y el levita

Un hombre llamado Micaía, el cual dijo a su madre: Los mil cien siclos que pensabas perdidos, yo te los guarde.  Entonces la madre le dio las gracias, y lo premio ayudándole a fundar un templo, le regalo terafines, imágenes de ídolos caseros, también le mando a hacer un efod, que es un traje sacerdotal. Entonces este hombre tuvo casa de  adoración pública  a dioses paganos, e hizo efod y serafines.

 un joven levita de la tribu de Judá, cuya vida era miserable, necesitando empleo de sacerdote, vino a Micaia en busca de empleo, este muy complacido por esto, lo contrato por un sueldo miserable, mas casa y comida, para el levita ,esto era lo mejor que podía pedir dadas sus circunstancias. Entonces Micaía dijo: Ahora sé que Jehová me prosperará,  porque tengo un levita por sacerdote.    Jueces 17:1-13

 

Verdadera:

Yo Daniel volví mi rostro a Dios el Señor, 3

buscándole en oración y ruego, en ayuno, cilicio y ceniza. Y 4

oré a Jehová mi Dios e hice confesión diciendo: Ahora, Señor,

Dios grande, digno de ser temido, que guardas el pacto y la

misericordia con los que te aman y guardan tus mandamientos;

hemos pecado, hemos cometido iniquidad, hemos hecho 5

impíamente, y hemos sido rebeldes, y nos hemos apartado de

tus mandamientos y de tus ordenanzas. No hemos obedecido 6

a tus siervos los profetas, que en tu nombre hablaron a nuestros padres y a todo el. Tuya es, Señor, la justicia,9. Ahora pues, Señor Dios nuestro, que conforme a todos tus actos de

justicia, apártese ahora tu ira y tu furor de sobre nosotros y oye la oración de tu siervo, y sus ruegos; y haz que tu rostro resplandezca sobre nosotros, 18 Inclina, oh Dios mío, inclina  tu oído, Señor; hazlo; no tardes, por amor de ti mismo . 21 Estaba aún  hablando en oración, cuando el varón Gabriel, volando con presteza hacia mí, me hablo Y me hizo entender 22 diciendo: Daniel, ahora he salido para darte sabiduría y entendimiento. Al principio de tus ruegos  fue dada la orden, y yo he venido para enseñártela, porque tú eres muy amado.   Daniel 9:1-23             Nota: texto parafraseado por el autor de este estudio.

 

Falsa:

 Cuando era como la hora sexta, hubo tinieblas 44

sobre toda la tierra hasta la hora novena. Y el sol se oscureció, 45

y el velo del templo se rasgó por la mitad. Entonces Jesús, 46

Clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mí

Espíritu. Y habiendo dicho esto, expiró. Cuando el centurión 47

vio lo que había acontecido, dio gloria a Dios, diciendo: Verdaderamente este hombre era hijo de Dios. Y toda la multitud de los 48 que estaban presentes en este espectáculo, viendo lo que había

acontecido, se volvían golpeándose el pecho            Lucas 23:44-48

 

Verdadera:

 38 Jesús, profundamente 38 conmovido por la muerte de Lázaro, vino al sepulcro. Era una cueva, y tenía una piedra puesta encima. Dijo Jesús: Quitad la piedra. Marta 39, la hermana del que había muerto, le dijo: Señor, hiede ya, porque es de cuatro días. Jesús le dijo: ¿No te he dicho que 40 si crees, verás la gloria de Dios? Entonces quitaron la piedra 41 de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los

ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído.

Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la 42 multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado. Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡Lázaro, 43

ven fuera! Y el que había muerto salió, atadas las manos y 44

los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús

les dijo: Desatadle, y dejadle ir. Juan 11:38-44

 

Falsa:

 9 A unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros, dijo Jesús esta parábola: Dos hombres subieron al 10

Templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano (cobrador de impuestos). El fariseo, 11 puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; ayuno dos 12

veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano.

 Mas el 13 publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí,

pecador. Os digo que éste descendió a su casa justificado antes 14

que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado;

y el que se humilla será enaltecido. Lucas 18:9-14

 

Pastor Alfredo López,

MINISTERIOS, BEREA, VERDAD Y CONOCIMIENTO

Tegucigalpa, HONDURAS. C.A. 19 de Enero del 2016

bereatv13@yahoo.com- -www.ministeriosberea.com

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